Celepsa, a través de una subsidiaria, ha sido autorizada para realizar estudios de factibilidad para el proyecto eólico La Quebrada 2, que podría convertirse en su segundo activo de generación renovable no convencional, después de la fotovoltaica Solimana.
Por un plazo de 24 meses, un equipo técnico recorrerá los distritos Marcona y Nasca, en Ica, para evaluar la viabilidad de las condiciones atmosféricas que hagan posible la producción de energía limpia suficiente para satisfacer la demanda industrial y doméstica.
Al término de este periodo, se deberá presentar los estudios ejecutados con la conformidad de la Dirección General de Electricidad, caso contrario se ejecutará la garantía otorgada, según lo establecido en el artículo 36 del Reglamento de la Ley de Concesiones Eléctricas.
De acuerdo con el Estudio de Impacto Ambiental semidetallado (EIAsd), en proceso de evaluación, La Quebrada 2 será una central de 112 MW, conformada por 19 aerogeneradores, una línea de transmisión en 220 Kv de 9 Km, una subestación elevadora de 220/33 Kv y la subestación existente Cahuachi.
Con una inversión superior a US$ 153.6 millones, Celepsa estima que la construcción del proyecto durará 23 meses, la operación tendrá una vida útil de 30 años y el abandono se ejecutará en 9 meses.



